Una de las consecuencias del aumento de la temperatura será el mayor deshielo de los glaciares. De los 50 registrados en la Patagonia, 48 glaciares ya están retrocediendo. A nivel global, esos deshielos (más el previsto en la Antártida) van a colaborar con el aumento de los mares del mundo. En Argentina se estima que el mar llegará a subir entre 35 y 60 centímetros hacia el 2100. Quizá no incida mucho en costas de acantilados o en el puerto de Buenos Aires, pero sí lo hará en la bahía de Sanborombón ,que tenderá a desaparecer, en ciudades del interior como Lobos, que podría sufrir inundaciones permanentes, o en balnearios de la Costa como San Bernardo, Las Toninas o algunos sectores de Mar del plata, donde las playas, si no se protegen, podrían extinguirse.
El Doctor Antonio Elio Brailowsky en uno de sus informes anticipa qué podría ocurrir en el caso de Argentina: ”Es probable que un ligero aumento del nivel del mar provoque una intrusión marina que entre por Laguna Mar Chiquita, próxima a Mar del Plata y ocupe todo el centro de la Provincia de Buenos Aires, especialmente las lagunas encadenadas".
Además, por suerte en nuestro país no están previstas hecatombes. Los tsunamis o huracanes son propios de áreas tropicales porque se desarrollan a partir de altos valores en la temperatura del mar. Pero hay señales como para no estar totalmente desprevenidos. En el 2005, se registró en las costas de Santa Catarina, al sur de Brasil, una tormenta marítima que tenías las condiciones de un huracán. Algunos científicos ya lo llaman el "primer huracán del sur". ¿Será también el último?

